Las tecnológicas y el marketing, sin saberlo, tienen su referente en esta prenda.

La abaya es una prenda de origen musulmán que se remonta 14 siglos en el tiempo. Un record que impresiona dado que se trata de una prenda tradicional, de origen religioso, que se sigue vistiendo sin excesivas variaciones aún hoy día.

La abaya nació en los albores del tiempo (hay quien la fecha hace 4.000 años) y ha llegado a nuestros días como la representación de una cultura y una forma de vivir y sentir. Un ejemplo de fidelización tan poderoso que es imposible no sentir la sublimación de uno de los casos de éxito más poderosos de la historia de la humanidad, sobre todo, teniendo en cuenta cómo ha conseguido sobrevivir a furibundos intentos de desprestigio, innumerables cambios sociales e implacables nuevas tendencias de moda.

Lo más asombroso es que se podría decir que la abaya marroquí no ha evolucionado desde su origen. Se trata de una túnica larga que cubre de cuello a pies, tradicionalmente de color negro, cuyo verdadero valor y razón de ser es, básicamente, la comodidad. Otras prendas igualmente confortables, en cambio, no han sobrevivido al signo de los tiempos: El gambesón, la capa, el jubón, etc, y ello debido a que no han conseguido cubrir una necesidad de un modo tan perfecto.

El secreto de la abaya, como el de cualquier producto tecnológico, es la sencillez. Lo complejo y enrevesado termina por confundir y jamás sobrevive; la exclusividad también acaba por marginar a un producto y del mismo modo, lo simple cansa. Esta prenda no es simple, es sencilla, lo que la dota de un margen de opciones tan alto que ha sido un referente para los modistos más célebres del planeta. Además de haber dado vestido a todas las clases sociales, desde las más pudientes a las más paupérrimas.

Durante años, desde los ´60 y hasta el 2020, la abaya se ha exhibido en pasarelas y colecciones exclusivas debido a un solo motivo: su versatilidad. Colores, guirnaldas, encajes, telas, sedas… hablamos de un producto que sabe introducirse en cualquier tendencia, que nunca pasa de moda, que se usa durante todo el año, que alcanza tanto a hombres como a mujeres y que se puede comprar una abaya online. El Santo Grial para un director de marketing o un empresario ambicioso.

La tecnología, del mismo modo, guarda mucha relación con esta prenda histórica, sobre todo en el mensaje que nos deja entrever entre sus fibras: Solo sobrevive lo que consigue ser tradicional ad infinitum; el producto perfecto que se reinventa a si mismo de forma completamente autónoma y gracias a legiones de fieles defensores.

Este es precisamente el concepto en que el marketing y las tecnológicas necesitan ver reflejados sus productos. Conceptos tan antiguos como el propio mundo que, sin embargo, pareciera que se han inventado hace un par de días: usabilidad, comodidad, globalidad, originalidad, exclusividad… Justo todo lo que la abaya lleva ofreciendo desde hace 14 siglos como el verdadero secreto del éxito.