El término Inteligencia Artificial se acuñó en 1956. Desde entonces, más de 60 años después, los avances en este campo han sido sorprendentes.

Entre varios progresos, se han producido traductores de idiomas automáticos, algoritmos informáticos configurados para analizar cantidades desmedidas de datos y predecir comportamientos humanos o agentes virtuales que interactúan con relativa naturalidad con nosotros.

Durante este tiempo, la ciencia ha hecho avanzar a la tecnología a una velocidad superior a la imaginación. Y el motivo de tal avance es el denominado Deep Learning (aprendizaje profundo).

Esta disciplina científica ha desarrollado conceptos como el modelo predictivo (como por ejemplo la capacidad de reconocimiento facial) o el modelo generativo (la suficiencia para escribir o dibujar).

¿Qué nos espera con relación a la Inteligencia Artificial dentro de 10 años?

Muchos científicos no saben responder a esta pregunta debido a que, hace 10 años, no imaginaban los avances que ellos mismos conseguirían a día de hoy.

¿Será posible que la Inteligencia Artificial avance al punto de desarrollar, por ejemplo, la conducción autónoma?

Teniendo en cuenta los avances que se están realizando en los últimos 5 años, la respuesta sería sí.

Las investigaciones sobre los modelos predictivos (reconocimiento de patrones de texto, imagen o vídeo no estructurados) arrojan que, dentro de pocos años, una máquina será capaz de predecir los comportamientos de otros coches.

Este avance, además, abre la posibilidad a una conducción 100% segura.

La Inteligencia Artificial en medicina.

Queda claro que, del mismo modo, la IA generará enormes avances en el sector de la medicina y el diagnóstico médico.

En torno a 10 años, será viable que las máquinas analicen, con perfecta competencia, historiales médicos, concluyendo diagnósticos con un nivel de fiabilidad muy superior al de los humanos.

Una situación que trae a la memoria a Deep Blue, la primera Inteligencia Artificial capaz de superar a una mente humana en aquellas memorables partidas de ajedrez entre la supercomputadora y el campeón mundial Gary Kaspárov en 1996. Una partida que sigue jugándose entre las máquinas y los humanos, esta vez en otros tableros más sofisticados.

No obstante, esto no quiere decir que, en el futuro, la Inteligencia Artificial sustituya a los humanos en el campo de la medicina o cualquier otro. La tecnología siempre tendrá limitaciones y habrá de ser interpretada y analizada de cerca por personas.

Los algoritmos, de los que tanto estamos oyendo hablar en los últimos tiempos, serán aliados en la detección y sugerencia de tratamientos, pero nunca sustituirán a un facultativo.

¿Más humanos que los humanos?

La imprescindible película de culto “Blade Runner”, enunciaba de este modo la reflexión sobre el futuro de la IA. ¿Llegarán las máquinas a ser más humanas que sus propios creadores? Un debate que trasciende a los mitos clásicos y que, hoy, comienza a dejar de ser una quimera.

En la actualidad ya interactuamos con las máquinas de un modo prácticamente natural: los chatbots, Alexa o los asistentes virtuales, son algunos ejemplos; pero ¿llegarán a poder desarrollar las máquinas una capacidad superior en sus relaciones con nosotros?

Muchos científicos creen que, dentro de una década, estaremos cerca de que las máquinas puedan desarrollar una comunicación fluida y coherente, basada en el procesamiento del lenguaje, pero sin llegar a razonar o concluir por sí mismas conceptos complejos propios de los humanos como la empatía, el amor o la creatividad.

La Inteligencia Artificial en la educación.

Otro campo que avanzará sustancialmente en los siguientes 10 años será la educación. Y lo hará, naturalmente, de la mano de la IA.

Desde hace algunos años se están realizando experimentos utilizando la IA para adaptar los currículums de los alumnos a cada niño. Es decir, personalizar la educación.

A día de hoy, uno de los mayores retos del sistema educativo es el del ritmo de aprendizaje de los niños. Un problema que puede encontrar solución en los diagnósticos de aprendizaje personalizados que la IA podrá desarrollar en los alumnos dentro de un tiempo.

Por otro lado, además, se podrán diagnosticar dificultades o discapacidades como la dislexia a una edad muy temprana para garantizar un tratamiento adecuado y personalizado.

¿Habrá guerra contra las máquinas en el futuro?

Pese a que la ciencia ficción no ofrece otra alternativa, parece que la guerra contra los Terminators no aparece en un escenario real de futuro.

Muy al contrario, las máquinas aprenderán a manejar, a través de los algoritmos, un comportamiento sesgado como el de los humanos. Lo que significa que no participarán de conceptos absolutos que puedan magnificar hasta el punto de “tomarse la justicia por su mano”.

De hecho, la IA:

  • Creará más trabajos de los que destruirá.
  • Ayudará a los humanos en un buen número de servicios a la sociedad.
  • Posibilitará un mundo más justo y con más posibilidades para la gente con menos recursos.

En conclusión, en los próximos 10 años, la Inteligencia Artificial ayudará a conseguir todo aquello que, a día de hoy, consideramos un reto complejo; pero lo hará siempre bajo el control y la supervisión humana.

¿Cuáles serán los avances de la Inteligencia Artificial dentro de 10 años?
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