Un nuevo dispositivo que se utilizará en controles de aeropuertos puede detectar una enfermedad contagiosa solo con el aliento.

HyFly es un nuevo proyecto de investigación para terminar con la transmisión de enfermedades entre Estados a través de vuelos en avión. Las enfermedades se contagian entre países más a menudo de lo que pensamos, porque detectarlas no es tarea fácil. Si los síntomas no son claros, son necesarios análisis de sangre que, por logística, no pueden realizarse a todos los pasajeros de un aeropuerto. Así, la mayoría de las veces, los viajeros cambian de país sin ser analizados.

El proyecto HyFly tiene dos objetivos fundamentales. El primero, establecer unas bases científicas que sirvan para acabar con los contagios debido a los viajes en avión. Y el segundo, que esto se lleve a cabo de forma rápida y no invasiva, con análisis express en los propios aeropuertos. Para ello, se está desarrollando un dispositivo capaz de detectar enfermedades con un examen del aliento.

Un sistema similar a los controles de alcoholemia

El sistema utilizado para detectar enfermedades con un análisis del aliento es similar al que se utiliza para los controles de alcohol y drogas. Se conoce como IMS o detección basada en la espectrometría de la movilidad de iones y ya se usa ampliamente en aeropuertos, porque también sirve para detectar explosivos, por ejemplo. Científicos del Fraunhofer Institute for Cell Therapy and Immunology de Leipzig están perfeccionando un dispositivo que analiza las bacterias del aliento en cuestión de minutos.

Al adaptar la tecnología IMS a la detección de enfermedades, este equipo de científicos puede frenar drásticamente la migración de las mismas. Los viajeros solo tendrían que soplar en el dispositivo como sucede en los controles de alcoholemia o drogas y el aparato sería capaz de notificar no sólo de que el pasajero tiene una enfermedad contagiosa, sino de cuál se trata. Así lo han asegurado los investigadores, que recalcan que ya han conseguido diferenciar distintas enfermedades.

El siguiente paso es implantar esta tecnología en los aeropuertos, ya que el coste de los dispositivos no es mucho más elevado que el de los que ya se utilizan para explosivos. Además, si la tecnología da buenos resultados, podremos ver exámenes rápidos de enfermedades contagiosas también en clínicas y hospitales, algo que sería todo un avance para la ciencia en el campo de la medicina.