Un grupo de investigadores de la Universidad de Alicante lanza un crowdfunding para estudiar la degradabilidad de los bioplásticos.

Investigadores de un grupo multidisciplinar de estudio en la Universidad de Alicante (UA) han sacado adelante un proyecto de crowdfunding con el objetivo de investigar las condiciones de degradabilidad de distintos tipos de bioplásticos.

Los bioplásticos son materiales que se están desarrollando ante el masivo problema que supone el consumo de plásticos convencionales por parte de los humanos. Solo en los últimos 50 años, 4900 millones de toneladas de residuos plásticos se han acumulado en nuestro planeta, y se espera que para el año 2050 esta cifra se eleve a 12000 millones de toneladas.

El principal problema del plástico es su degradabilidad, o el tiempo que tardan en desaparecer del planeta. Es por ello que este equipo de biólogos, químicos y ecólogos de la UA ha lanzado un proyecto de crowdfunding para conseguir estudiar la degradabilidad de los bioplásticos y establecer si contaminan menos.

Los bioplásticos son polímeros que de forma total o parcial provienen de fuentes renovables, a diferencia de los convencionales, que se extraen del petróleo. Pero aunque todos los bioplásticos son biodegradables, sus condiciones de su degradabilidad varían, principalmente, según las condiciones ambientales, y estas no se suelen tener en cuenta para su producción.

Según Carlos Sanz Lázaro, uno de los responsables de la investigación, este proyecto contribuirá a que la sociedad “esté mejor informada”, al conocer los tipos de plásticos con menos impacto sobre el medio ambiente, pero también a mejorar la normativa sobre el uso de plásticos de distintos tipos y a adaptarla a la degradabilidad de dichos plásticos. “Podremos establecer qué polímeros van a tener una menor persistencia en el medio ambiente para poder establecer políticas ambientales sobre su uso y fabricación”, apunta.

Las colaboraciones empiezan con tan solo cinco euros y los investigadores esperan llegar a los 1.500 euros para poder llevar a cabo su primer experimento piloto, que incluirá pocas condiciones ambientales y tipos de plásticos, y si se llega a los 25.000 euros recaudados se podrá hacer una evaluación completa de los principales plásticos y bioplásticos.